«Asturias necesita otro gobierno y otro presidente»

Entrevista a Adrián Pumares, secretario general y portavoz parlamentario de FORO Asturias en la Junta General, en 'La Nueva España'

por dircomunicacion

«Si hablamos del Estado autonómico, del respeto a las minorías o de la lengua asturiana, estoy en las antípodas de Vox», asegura el diputado y secretario general forista, que cree que «en la comisión de Cerredo algunos de los comparecientes mintieron»

Por Vicente Montes

Se cumple un año este 14 de marzo de la alianza parlamentaria entre el PP y FORO Asturias, y Adrián Pumares, secretario y portavoz de la formación forista, hace balance. Deja clara su apuesta: en 2027 se necesita un cambio de políticas y este solo puede venir de la mano de Álvaro Queipo como presidente de Asturias.

-¿Cuál es su balance un año después del acuerdo parlamentario con el PP?

-Positivo. La labor de oposición conjunta está siendo útil y ninguno de los dos partidos ha renunciado a su autonomía e independencia; se ha demostrado este año. Y basta ver el nerviosismo con que responde Adrián Barbón cuando se refiere a este acuerdo entre FORO y el PP para comprobar que funciona.

-¿En qué ha cambiado la relación entre el PP y FORO?

-Se han intensificado las conversaciones. Hemos podido llevar asuntos de manera coordinada al Parlamento, repartir iniciativas o abordarlas con mayor profundidad.

-¿También se han marcado las diferencias?

-Ya existían y eran visibles antes. Lo que se ha demostrado es que podemos cumplir un acuerdo parlamentario preservando la independencia. Hay cuestiones en las que podemos discrepar o tener posiciones complementarias, pero hablando y afinando posiciones se alcanzan entendimientos que podrían parecer inicialmente más difíciles.

-¿Es eso un ensayo para una alianza electoral?

-No. Queda un año para las elecciones y eso, en política, es muchísimo tiempo. Me mantengo en lo que dijimos inicialmente: una cosa es un acuerdo de colaboración parlamentaria y otra muy distinta una eventual coalición electoral.

-Echando números, lo lógico electoralmente es concurrir juntos. ¿Ya se han iniciado conversaciones?

-Si uno mira las elecciones de 2023, una lista conjunta podría haber dado lugar a un escenario distinto al actual. Es obligado tenerlo en cuenta de cara a 2027. También influye la especificidad del debate de investidura en Asturias: no se puede votar en contra del candidato, solo a favor o abstenerse. Por eso, contar con una mayoría suficiente es importante. No se ha abordado de forma metódica esa cuestión.

-¿Tampoco de manera preliminar?

-No, y quiero ser muy respetuoso con los órganos de cada partido. Ese asunto no se ha llevado a las comisiones directivas de Foro ni me consta que se haya llevado a las del PP. Hasta que eso no ocurra, no puede abordarse de manera formal.

-Pero me reconocerá que hay probabilidades.

-Lo que sí puedo decir es lo que ya expresamos públicamente la presidenta de FORO, Carmen Moriyón, y yo mismo: para FORO es una prioridad que haya un cambio de políticas en Asturias. Y FORO no se va a diluir de ninguna manera. Esas son las dos ideas básicas que deberían primar en cualquier proceso que se abra.

-¿Ese cambio de políticas implica cambio de presidente de Asturias?

-Evidentemente. Ese cambio no va a venir de la mano de Adrián Barbón.

-¿Ve a Álvaro Queipo como presidente de Asturias?

-Eso espero. Álvaro será el candidato del PP y creo que las políticas que defiende Álvaro Queipo son mejores que las de Adrián Barbón. En 2027 es urgente un cambio de políticas, y para ese cambio es imprescindible un cambio de Gobierno.

-Y, de haber cambio de Gobierno, ¿FORO estaría en ese Ejecutivo?

-Queremos ser parte activa de ese cambio de políticas y participar en él. No estamos aquí para verlas venir. Ahora bien, más importante que los sillones serán los acuerdos programáticos.

-A tenor de las tendencias que vemos, es probable que ese hipotético gobierno necesite también a Vox.

-Da por hecho dos cosas que no tengo tan claras. La primera, que Vox quiera realmente un cambio de gobierno en Asturias en 2027. No lo parece a la vista de lo que ocurre en otras comunidades. Y la segunda, que Vox quiera entrar en gobiernos. Mi impresión es que donde Vox quiere estar es en la oposición.

-El único precedente de relación entre FORO y Vox, en Gijón, terminó mal.

-Porque Vox quiso que terminara mal. Eso refuerza mis dudas sobre lo que quieren. En Gijón, la alternativa al actual gobierno era un PSOE que prohibió corridas de toros, declaró la guerra al coche, se enfrentó a colectivos sociales, despreció a la zona rural y protagonizó una gestión que muchos consideramos desastrosa. Los ciudadanos lo mandaron a la oposición. Pero, escuchando algunos posicionamientos de Vox, da la impresión de que quiere que gobierne el PSOE. En Asturias, la forma de investidura no permitirá medias tintas: si no gobierna la alternativa, lo hará el PSOE.

-¿Usted se siente más próximo a Vox o al PSOE?

-Depende de en qué cuestiones. Si hablamos de fiscalidad, evidentemente estoy más próximo a la posición de Vox que a la del PSOE. Pero si hablamos del Estado autonómico, del respeto a las minorías o de muchos otros asuntos, estoy en las antípodas de Vox. Defiendo el sistema autonómico, defiendo la existencia de las comunidades autónomas, defiendo la lengua asturiana y los derechos de sus hablantes. Vox no solo no comparte eso, sino que a menudo falta al respeto. Yo me considero liberal y Vox no lo es. Además, creo sinceramente que defender la moderación y el sentido común en tiempos de polarización no es cobardía, sino un ejercicio de valentía.

-Usted ha sido especialmente activo en la comisión de investigación sobre el accidente de Cerredo. ¿Cuál es su balance?

-Muy duro. Aquí ha venido gente a chulearnos, a reírse no de los diputados, sino de las familias de las cinco personas fallecidas. En esa comisión se ha mentido. Hay personas que han dicho cosas contradictorias y, por tanto, alguien ha mentido.

-Concrete.

-Un ejemplo objetivo: si uno compara las comparecencias de Nieves Roqueñí, Belarmina Díaz e Isaac Pola, encuentra contradicciones evidentes. Por tanto, uno de los tres mintió. Yo tengo mi opinión y la reflejaré en el dictamen, pero lo que digo ahora es un hecho objetivo: no pueden ser verdad versiones incompatibles entre sí.

-¿Qué debe dilucidarse?

-Qué papel jugó la administración y, sobre todo, qué mecanismos hay que poner en marcha para que esto no vuelva a suceder. Si se engañó a la administración, entonces es demasiado fácil engañarla. Y si no se la engañó, sino que hubo connivencia o dejación, entonces es demasiado fácil que eso ocurra sin que salten alarmas. En cualquiera de los dos casos, la administración sale muy mal parada.

-¿Eso debería tener consecuencias?

Hay personas que ocuparon cargos relevantes en la consejería y que hoy siguen en puestos importantes y, a mi juicio, no deberían seguir ahí. Porque tanto si se dejaron engañar como si hubo algo más, resulta incompatible con las responsabilidades que desempeñan.

-La propia comisión fue muy cuestionada. ¿Cree que ha quedado clara su necesidad?

-Sí, de forma evidente. Más allá de que hubo personas que no quisieron comparecer, sí hubo quienes aportaron información muy relevante. Ha quedado claro que la administración no tenía mecanismos eficaces para detectar una extracción irregular de carbón, o al menos eso es lo que se desprende de algunos testimonios técnicos. Por tanto, objetivamente, la comisión era necesaria. Creo que a estas alturas ya ni siquiera el PSOE puede discutirlo.

-¿Y ahora?

-Primero habrá que conocer el dictamen de la presidenta de la comisión, Covadonga Tomé, y a partir de ahí plantearemos votos particulares o las propuestas que consideremos oportunas. Quiero respetar su trabajo. En todo caso, el objetivo tiene que ser doble: depurar responsabilidades políticas y proponer mecanismos concretos para que algo así no vuelva a ocurrir.

-¿Terminaremos la legislatura sin resolver el futuro de la gestión de la basura?

-Mucho me temo que sí. El consejero Alejandro Calvo me ha dicho que en 2026 no se va a determinar qué hacer con el CSR, con esas alrededor de 150.000 toneladas de combustible sólido recuperado que se obtiene de la bolsa negra. Si este año no se aborda y en 2027 estamos en vísperas electorales, sinceramente, pensar que PSOE e IU van a abrir ese debate entonces es soñar. La intención del Gobierno es no afrontarlo antes del final de la legislatura.

-¿Qué pide usted?

-Que el Gobierno traiga, antes de que acabe el año, una propuesta concreta sobre qué hacer con el CSR, qué inversiones se van a realizar para valorizarlo y cuál va a ser el modelo de gestión para los trabajadores que operen en la planta. Son preguntas de sentido común. Y, además, hace falta liderazgo político. No puede ser que el presidente de Cogersa, que es Alejandro Calvo, se esconda detrás de los ayuntamientos.

-¿Aceptarían ustedes una solución basada en la incineración?

-Lo que no tiene sentido es rechazar la incineración en el ámbito público y permitirla luego en plantas privadas, que es lo que se está planteando. Yo creo que Cogersa tiene capacidad financiera para articular una solución propia, pero este debate debe abrirse con datos y con una propuesta encima de la mesa. Lo que no puede seguir ocurriendo es que tengamos un plan de residuos caducado desde 2024 y sigamos sin saber cuál es la hoja de ruta.

-El Gobierno ultima ya la ley de mecenazgo, comprometida con usted en el presupuesto de 2024. ¿Le satisface el texto?

-He sido siempre muy crítico con los incumplimientos del Gobierno de Barbón respecto a acuerdos presupuestarios, y podría citar muchos ejemplos. Pero la ley de mecenazgo la sitúo en otro plano. Elaborar una ley no se hace de un día para otro y, además, este Gobierno había rechazado antes iniciativas en ese sentido. Por eso valoro que finalmente haya asumido el compromiso y lo haya cumplido. El consejero Guillermo Peláez me ha ido informando puntualmente. Luego habrá que ver el detalle y lo que se puede mejorar en la tramitación parlamentaria, pero, como primer paso, mi valoración es positiva.

-Aquí sí reconoce cumplimiento del Gobierno de Barbón…

-Sí. Igual que critico muchas cosas, cuando algo se hace bien también lo digo. Valoro tanto el contenido inicial de la ley como la transparencia con la que ha actuado Guillermo Peláez. Animo a otros consejeros que tienen compromisos pendientes conmigo desde hace tiempo. El nombre de alguno de ellos empieza por Alejandro y termina por Calvo.

-¿Debe el gobierno asturiano tomar medidas para paliar las consecuencias de la guerra en Irán?

-La única propuesta de Barbón hasta la fecha ha sido pedir a los asturianos que usen el transporte público, por boca del portavoz del Gobierno. Los eslóganes no pagan la gasolina ni evitan cierres de negocios. El Gobierno tiene que movilizar recursos para evitar que los asturianos paguemos las consecuencias de esta guerra que viola el derecho internacional.

20260314-Entrevista a Adrián Pumares en La Nueva España

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