La Fundación Selgas como síntoma

por Adrián Pumares

Los hechos acontecidos en el Patronato de la Fundación Selgas-Fagalde y que hemos conocido en los últimos meses no pueden analizarse ni valorarse como un hecho aislado, sino que constituyen un nuevo ejemplo de desidia, dejadez y falta de autoestima de nuestras administraciones. Uno más.

Es un hecho objetivo que el Patronato de la Fundación Selgas-Fagalde ha tomado decisiones que, además de ir en contra de sus propios estatutos, han sido contrarias a los intereses del Principado de Asturias. Pero para ello ha sido clave el silencio cómplice en algunas ocasiones, o el apoyo entusiasta en otras, de cuatro organismos representados en el Patronato y de los que se espera, cuanto menos, cierto respeto por Asturias y por su patrimonio cultural, artístico e histórico: el Gobierno del Principado de Asturias,  el Ayuntamiento de Cudillero, la Universidad de Oviedo y la Iglesia asturiana no están representados en el Patronato de la Fundación por casualidad, sino por expreso deseo de la familia Selgas-Fagalde para garantizar la vinculación de esta a nuestra tierra.

En la entrada de la Quinta de Selgas

Fue el pasado 9 de febrero cuando, en un Pleno celebrado en la Junta General, la Consejera de Cultura, Política Llingüística y Turismo, Berta Piñán, me reconocía haberse mostrado favorable, a través de la delegación de su voto en el Presidente de la Fundación Selgas, de autorizar la venta de un cuadro de El Greco a un museo húngaro; operación que fue finalmente denegada por la Junta de Calificación, Valoración y Exportación de Bienes del Patrimonio Histórico Español del Ministerio de Cultura. La Consejera Piñán, sin embargo, omitió en su respuesta a mi pregunta que estaba en marcha la venta de un cuadro de Goya al Museo del Prado, bastante por debajo además de su valor.

A partir de aquel momento, tuvimos conocimiento de unas actuaciones en el seno del Patronato de la Fundación Selgas-Fagalde tan indignas y graves que desde FORO Asturias nos hemos visto en la obligación de presentar una denuncia ante la Fiscalía para dilucidar posibles responsabilidades penales por un presunto delito de administración desleal, apropiación indebida y estafa.

Más allá de lo que decidan los tribunales, resulta evidente que los patronos institucionales de la Fundación Selgas Fagalde no han estado a la altura de lo que merece la sociedad asturiana, y por ello, además de pedir disculpas, tienen la obligación de asumir responsabilidades. Pero mal haríamos en ver este expolio a nuestro patrimonio cultural (posiblemente el mayor en nuestra tierra desde el de la Cámara Santa) como algo accidental o anecdótico. Lo acontecido en el patronato de la Fundación Selgas-Fagalde es un nuevo síntoma de un problema mucho más grave: en Asturias contamos con unos representantes públicos y con unas administraciones que viven alejados de las necesidades de la ciudadanía, y a los que no preocupa en absoluto ni nuestro desarrollo económico y social ni la defensa de nuestro patrimonio cultural. Frente a esto, en FORO Asturias seguiremos trabajando para dejar una Asturias mejor que la que nos encontramos.

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