O“Las familias se ven obligadas a recurrir a la sanidad privada por la falta de medios y las listas de espera eternas en la Unidad Bucodental Monte Naranco”
2025.10.16 (Oviedo).- El secretario general y portavoz parlamentario de FORO Asturias, Adrián Pumares, ha reclamado hoy a la Consejera de Salud en Comisión una atención sanitaria adaptada y adecuada para los niños y niñas con Trastorno del Espectro Autista (TEA), y ha denunciado las graves deficiencias en la atención bucodental pública que sufren muchas familias asturianas.
Pumares explicó que su intervención buscaba trasladar propuestas concretas para mejorar la atención sanitaria de este colectivo. “Lo que reclama la multitud de familias asturianas, tal y como vimos este verano en una concentración en el HUCA es: una atención inclusiva, respetar a los niños y a sus familias y la implantación urgente de la tarjeta AA de Atención Adaptada, que sigue sin aplicarse en Asturias”, señaló el diputado, tras insistir en que “es imprescindible una formación adecuada, evitar listas de espera en determinadas actuaciones, protocolos adaptados”.
Así, el portavoz forista quiso centrarse especialmente en la atención bucodental y reprochó a la Consejera que “los menores con autismo suelen necesitar una atención odontológica especializada, pero en Asturias la sanidad pública no responde a esa realidad”. “Los menores con autismo no pueden ser atendidos en consultas convencionales y terminan derivados a la Unidad Bucodental Monte Naranco, donde se realizan tratamientos bajo sedación”, explicó Pumares, para quien “esta Unidad no funciona como debería: las listas de espera son eternas y la atención deja mucho que desear. Muchas familias no tienen más remedio que acudir a la sanidad privada”. “Tanta lata que dan con la sanidad privada, y al final son ustedes quienes obligan a las familias a recurrir a ella por no ofrecer un servicio adecuado”, reprochó Pumares a la Consejera de Salud.
El dirigente de FORO Asturias insistió en la necesidad de formar al personal sanitario, establecer protocolos claros y adaptados y promover un diálogo constante con las familias. Además, reclamó datos precisos sobre las necesidades sanitarias de las personas con autismo, “imprescindibles para diseñar políticas eficaces y garantizar una atención ajustada a la realidad de este colectivo”. Asimismo, propuso medidas para hacer los entornos, procedimientos y comunicaciones del sistema sanitario comprensibles y predecibles para personas con dificultades de comprensión o procesamiento sensorial. Pumares también instó a mejorar la coordinación entre atención primaria, especializada, hospitalaria y los servicios educativos, sociales y de salud mental, con el objetivo de ofrecer una atención continua, coherente y bien coordinada.
“El autismo no se aborda desde una única disciplina”, manifestó Pumares. “Requiere una atención médica, psicológica, logopédica, educativa y social. Si esos ámbitos no trabajan juntos, las familias acaban asumiendo una carga que debería ser responsabilidad de la Administración. Asturias necesita planificación, sensibilidad y compromiso para que cada niño o niña con autismo, viva donde viva, reciba la atención que merece”, concluyó.