“Hablar de la deuda histórica con Asturias y denunciar los agravios no es nacionalismo ni sentimentalismo, sino la manera de garantizar que Asturias pueda aportar todo lo que tiene a España y a Europa”
“Reivindico la normalidad y la cordialidad institucional: la utilización partidista de la misa de Covadonga es una afrenta a Asturias”
2025.09.05 (Oviedo).- El secretario general y portavoz parlamentario de FORO Asturias, Adrián Pumares, ha intervenido hoy en el Pleno de la Junta General con motivo del Día de Asturias, denunciando el trato desigual que sufre el Principado de Asturias con respecto a otras Comunidades Autónomas por parte del Gobierno Central y reclamando medidas concretas para garantizar el futuro que queremos construir para nuestra tierra. Así, el dirigente forista reivindicó que “Asturias no sea más que nadie, pero tampoco menos que las demás”, y reclamó “un sistema de financiación justo que tenga en cuenta las necesidades de nuestra tierra”.
Pumares, que comenzó su intervención recordando que el Día de Asturias es un momento para reflexionar sobre la historia y el futuro de Asturias, quiso hacer mención al reciente accidente en la mina de Zarréu, expresando su pésame a las familias de los fallecidos y advirtiendo que “honrar su memoria exige verdad, justicia y medidas concretas para que hechos así no se repitan”.

El portavoz forista en la Junta General recordó que “Asturias ha sido durante décadas motor industrial y económico de España, dando lugar a una deuda histórica que se agrava con un sistema de financiación injusto, con infraestructuras eternamente aplazadas y con quitas de deuda que nos castigan”. Además, Pumares lamentó que “hemos sufrido más que nadie los efectos de una descarbonización injusta, así como procesos de reconversión que destruyeron empleo, rompieron proyectos vitales y obligaron a demasiados jóvenes a emigrar, lo que conviene no olvidar cuando hablamos de la tierra que es Asturias: generosa con los suyos, pero también de acogida para quienes vienen a construir con nosotros el futuro”.
Pumares, tras criticar “un sistema de financiación injusto, infraestructuras eternamente aplazadas y quitas de deuda que castigan a quienes, como Asturias, cumplimos con nuestras obligaciones”, quiso dejar claro que “hablar de la deuda histórica con Asturias y denunciar los agravios no es nacionalismo ni sentimentalismo, sino la manera de garantizar que Asturias pueda aportar todo lo que tiene a España y a Europa”.

Pumares reclamó así, una vez más, un nuevo modelo de financiación autonómica que tenga en cuenta el coste real de los servicios públicos, así como las inversiones en infraestructuras largamente prometidas y pospuestas por los sucesivos Gobiernos de España. “Reclamamos lo que nos corresponde; en definitiva, no ser más que nadie, pero tampoco menos que los demás”, defendió el diputado, tras aclarar que “hablar de la deuda histórica con Asturias, denunciar los agravios que sufrimos y exigir justicia no es nacionalismo ni sentimentalismo: es la manera de garantizar que Asturias pueda aportar todo lo que tiene a España y a Europa. Porque tenemos mucho que ofrecer”.
Finalmente, el portavoz de FORO Asturias en la Junta General reivindicó “la normalidad y la cordialidad institucional”, alertando de que “la utilización partidista de la misa de Covadonga es una afrenta a Asturias”.
Intervención íntegra de Adrián Pumares, secretario general y portavoz parlamentario de FORO Asturias, en el Pleno con motivo del Día de Asturias celebrado hoy en la Junta General:
«Gracias, Presidente.
Presidente del Consejo de Gobierno; miembros del Consejo de Gobierno; autoridades invitadas; señorías. Buenas tardes.
El Día de Asturias es una jornada en la que celebramos nuestra historia, conmemoramos nuestro pasado común y reconocemos el esfuerzo de quienes nos precedieron. Pero es también un momento en el que, desde la reflexión colectiva, debemos pensar en el futuro que queremos construir para nuestra tierra.
De la misma forma que Asturias no se entiende sin España, España no se entiende sin Asturias. El Principado de Asturias nunca ha orillado su compromiso con el desarrollo de España, siendo durante años su motor industrial e impulsando su progreso económico.
Precisamente, el reciente accidente de la mina de Zarréu nos recuerda con toda la dureza el sacrificio de tantos trabajadores que han dejado la vida en esa senda de esfuerzo colectivo que hace de Asturias y de España lo que son. Quiero reiterar, desde esta tribuna solemne, nuestro más sentido pésame a las familias de los fallecidos, nuestros deseos de buena recuperación a los heridos y nuestro reconocimiento a los equipos de rescate y de emergencia. Honrar su memoria exige verdad, justicia y medidas concretas para que hechos así no se repitan. No podemos permitir que esta tragedia quede envuelta en un silencio cómplice.
Asturias ha sido, durante décadas, motor industrial y económico de España. Nuestra minería, nuestra siderurgia o nuestro sector naval fueron pilares de un país que se modernizaba gracias al trabajo y al sacrificio de los asturianos. Y, sin embargo, frente a ese compromiso ejemplar, hemos sufrido más que nadie los efectos de una descarbonización injusta, así como procesos de reconversión que destruyeron empleo, rompieron proyectos vitales y obligaron a demasiados jóvenes a emigrar. Conviene no olvidarlo cuando hablamos de la tierra que es Asturias: generosa con los suyos, pero también de acogida para quienes vienen a construir con nosotros el futuro.
Ese esfuerzo y sacrificio no ha sido reconocido, dando lugar a una deuda histórica que España mantiene con Asturias desde hace demasiado tiempo. Una deuda que, lejos de saldarse, se agrava con un sistema de financiación injusto, con infraestructuras eternamente aplazadas y con quitas de deuda que castigan a quienes, como Asturias, cumplimos con nuestras obligaciones.
Asturias no puede resignarse a ser tratada como una tierra de segunda. Y por eso, en este Día de Asturias, debemos alzar la voz para reclamar lo que nos corresponde.
Reclamar un nuevo modelo de financiación autonómica que tenga en cuenta el coste real de los servicios públicos y no las necesidades coyunturales del Gobierno. Reclamar inversiones en infraestructuras largamente prometidas y largamente pospuestas por los sucesivos Gobiernos de España. Reclamamos, en definitiva, no ser más que nadie, pero tampoco menos que los demás.
No se trata de pedir privilegios ni de caer en discursos victimistas. Hablar de la deuda histórica con Asturias, denunciar los agravios que sufrimos y exigir justicia no es nacionalismo ni sentimentalismo: es la manera de garantizar que Asturias pueda aportar todo lo que tiene a España y a Europa. Porque tenemos mucho que ofrecer.
Quiero también desde esta tribuna reivindicar la normalidad y la cordialidad institucional. La misa de Covadonga, que forma parte de los actos de este Día de Asturias, no es únicamente un acto religioso: es un símbolo de unidad y de continuidad histórica. Covadonga nos recuerda que Asturias fue determinante en el inicio del proyecto común que es España, y sigue siendo un lugar para renovar nuestro compromiso con nuestra tierra. Su utilización con fines partidistas, es una afrenta a Asturias.
El Día de Asturias es también una oportunidad para pensar en la Asturias que queremos construir. Una Asturias moderna, innovadora, capaz de generar empleo de calidad y de ofrecer a nuestros jóvenes un futuro aquí, en su tierra. Una Asturias que cuide de sus mayores, que proteja sus tradiciones y su cultura, y que, sin encerrarse en la nostalgia, mire al futuro con confianza.
Señorías, hoy es un día para el orgullo, pero también para la responsabilidad. Orgullo de lo que somos, de nuestra historia, de nuestras tradiciones y de nuestra forma de entender la vida.
Muchas gracias”.