Vuelta a las andadas contra Gijón

por netastur

Por Isidro Martínez Oblanca en El Comercio

Han hecho que pase. O mejor, lo han vuelto a hacer. En cuanto han llegado a gobernar simultáneamente en España, en Asturias y en Gijón, los responsables del PSOE han vuelto a aplazar, primer paso para desmantelar, los proyectos de progreso promovidos por los demás. En contra de las promesas electorales y de los convenios institucionales firmados a tres bandas, han vuelto a  su vieja obsesión de desbaratar todo avance para que nuestra población pueda disfrutar cuanto antes de una necesaria estación intermodal céntrica (cercanías, largo recorrido y autobuses) que modernice y dé vida a las conexiones ferroviarias mediante la magnífica infraestructura del túnel del Metrotrén, ponga de una vez el tren al servicio de los ciudadanos con varias nuevas estaciones subterráneas, finiquite el vergonzoso adefesio (dijeron que “provisional”) que ha espantado a los usuarios del tren, proporcione una terminal de autobuses digna del siglo XXI, y solucione el gran problema urbanístico que desde hace muchas décadas corta la ciudad y dificulta la movilidad de los gijoneses.

La jugarreta socialista ya se veía venir cuando el gobierno de Pedro Sánchez retrasó irresponsablemente, tras la moción de censura del pasado año, la firma del acuerdo aprobado por el Ayuntamiento y respaldado por la Sociedad “Gijón al Norte” creada a raíz del histórico convenio entre administraciones suscrito en la Casa Natal de Jovellanos en el verano de 2002, promovido y redactado por el entonces responsable de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos, que incorporó a nuestra ciudad al grupo de localidades españolas que ambicionaban la integración ferroviaria en su casco urbano y cuyo ministerio, por cierto, fue el único que cumplió en Gijón la parte que le correspondía con importantes inversiones contantes y sonantes. Lo normal es que el túnel de casi 4 km que atraviesa la ciudad se hubiese puesto en servicio tras su finalización, pero los socialistas, con Zapatero al frente, paralizaron entonces su conexión con la red ferroviaria pretextando que se iba a prolongar hacia el entorno del hospital de Cabueñes. Lo llenaron de agua, pero la prolongación no avanzó ni un centímetro. Y así sigue hoy.

Ahora, el nuevo gobierno local también se suma a la operación en contra del acuerdo (unánime) para ubicar la futura estación en el entorno del Museo del Ferrocarril y, tras las recientes elecciones, nos encontramos, al igual que en 2004, en la antesala del desmantelamiento de los avances y de la planificación para atender la indiscutible prioridad de Gijón. Entre tanto, otras ciudades españolas, incluso de inferior fuste, ya se aprovechan de sus nuevos equipamientos ferroviarios o propician pactos similares entre administraciones con la centralidad como primera exigencia. Aquí, a paralizar, a echar abajo, a revolver, a desdecirse y a seguir otros cuatro años engañando a los gijoneses y asturianos.

Otra vez nos volverán a contar milongas para distraer a la parroquia mientras ni el Ministerio de Fomento, ni el Principado ni el Ayuntamiento hacen nada. Pero estas tretas y artimañas solo servirán para robarnos el tiempo y el futuro a los gijoneses porque no van a cambiar la irrenunciable necesidad de solucionar urgentemente la barrera que divide nuestra ciudad y la construcción y puesta en servicio de una estación intermodal situada en el centro urbano, no en Veriña, y que permita, junto con las estaciones subterráneas a lo largo del túnel, facilitar las comunicaciones, favorecer la captación de viajeros y, en definitiva, modernizar uno de los elementos clave para una gran población. Los aplazamientos anunciados suponen volver a las andadas contra Gijón. Y en eso están los socialistas. ¿Alguien se sorprenderá?

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