El tren que nos quitaron

por Jesús Martínez Salvador

Decía esta semana el Consejero de Cohesión Territorial que hay que “lograr un consenso” y así “recuperar la credibilidad” de la ciudadanía de Gijón para acometer el plan de vías. Unos días antes, un diputado socialista mentía descaradamente en el Congreso para negar que Gijón hubiera hecho su trabajo. Han sido las últimas provocaciones de altos cargos socialistas, y no serán las últimas, sobre un proyecto que ellos nos quitaron.

Cuando en mayo de 2019 el ministro Ábalos vino a Asturias a pavonearse porque había logrado firmar un convenio tras cinco años de durísimas negociaciones con Carmen Moriyón y Fernando Couto, la socialista Ana González y el socialista Adrián Barbón aplaudían a todo aplaudir, prometiendo a sus respectivos electorados (el de Gijón y el de Asturias) que aquello estaría en marcha más pronto que tarde gracias, por supuesto, al socialista Pedro Sánchez, que no dormía por las noches pensando en solucionar el problema ferroviario de Gijón.

La gran estafa se culminó cuando los tres (González, Barbón y Sánchez) se vieron en sus respectivos despachos y se dieron cuenta de que, una vez engañados los gijoneses, no había ninguna necesidad de gastarse 814 millones de euros en cumplir lo prometido, porque Gijón no es ni Vigo, ni Bilbao, ni Santander, y aquí la Alcaldesa no iba a protestar. Es más, la Alcaldesa estaría encantada de ser ella y solo ella la trituradora de ese convenio firmado por Moriyón, pasando a la historia como la primera regidora que exige al Estado que rebaje la inversión en su ciudad.

Si hubieran reconocido todo esto abiertamente, al menos tendríamos claro lo que ha pasado (que el PSOE volvió a traicionar a Gijón) y nos ahorraríamos las provocaciones intolerables de los socialistas, desentendiéndose sin rubor de un convenio que ellos votaron a favor, que ellos negociaron, que ellos firmaron y que ellos prometieron cumplir.

FORO Asturias no va a parar de reclamar lo que Gijón se ganó a pulso con la unanimidad de todos los partidos políticos, de las tres Administraciones con distinto signo y de la sociedad civil gijonesa. No nos importa quedarnos solos defendiendo lo que es justo: el cumplimiento de las promesas que se hicieron. Le pedimos a Ana González que no haga nada más, que no mueva un solo papel. Cuanto menos haga, menos habrá que deshacer para dentro de un año y medio volver a impulsar el proyecto y hacerlo realidad. Y por cada nueva provocación del PSOE intentando extender la estafa, lo tenemos claro: dos metros más de soterramiento, porque la centralidad y la intermodalidad de la estación que consiguió garantizar Moriyón no se pueden mejorar. Y se harán realidad, tarde o temprano.

Relacionados