Propone ayudas específicas para las farmacias rurales, reformar el modelo retributivo para remunerar todos los servicios asistenciales que realizan, incentivos al relevo generacional y una revisión del sistema de guardias
2026.04.24 (Oviedo).- El secretario general y portavoz parlamentario de FORO Asturias, Adrián Pumares, ha anunciado esta mañana en rueda de prensa la interpelación sobre la situación de las farmacias rurales que llevará el próximo miércoles al Pleno de la Junta General.
Pumares defendió que “las farmacias rurales no pueden verse como un simple establecimiento mercantil, sino que son esenciales para garantizar la igualdad en el acceso a la atención sanitaria y para contribuir a fijar población en el medio rural”, y advirtió de que “el cierre de una farmacia en un pueblo no supone únicamente la pérdida de un negocio, sino la desaparición de un servicio básico de salud pública y de un elemento fundamental para la cohesión territorial”.
Por ello, el portavoz de FORO Asturias reclamó “la puesta en marcha de medidas concretas para garantizar la viabilidad de las farmacias rurales en Asturias y facilitar el acceso de todos los asturianos a la atención farmacéutica, especialmente en aquellos concejos con mayor envejecimiento, dispersión poblacional y riesgo de despoblación”.
El dirigente forista hizo hincapié en que “muchas farmacias rurales, aunque no estén catalogadas formalmente como de viabilidad económica comprometida (VEC), comparten graves dificultades estructurales como la baja rentabilidad, la dificultad para la conciliación, la falta de relevo generacional y la pérdida progresiva de población en sus zonas de influencia”.

Farmacia rural de San Juan de Beleño.
Pumares, que consideró “imprescindible actuar de forma preventiva y no esperar a que la situación sea irreversible”, planteó “ayudas específicas para las farmacias rurales, no limitándolas únicamente a aquellas declaradas de viabilidad económica comprometida, sino también para aquellas que, sin encontrarse en esa situación extrema, presentan una evidente fragilidad económica derivada de su ubicación y del servicio que prestan”.
Asimismo, el portavoz forista defendió “la necesidad de reformar el modelo retributivo para que se remuneren adecuadamente todos los servicios asistenciales que ya realizan estas farmacias, como el seguimiento de pacientes crónicos, la mejora de la adherencia terapéutica, la atención domiciliaria, los sistemas personalizados de dosificación o el acompañamiento sanitario a personas mayores y dependientes”.
Pumares también planteó la necesidad de medidas que “faciliten el relevo generacional y hagan más atractiva la permanencia de profesionales farmacéuticos en el medio rural, así como una revisión del sistema de guardias que permita mejorar la conciliación y evitar que el mantenimiento del servicio dependa de un esfuerzo personal difícilmente sostenible”.
“No puede haber asturianos de primera y de segunda en función del lugar en el que viven. Defender la farmacia rural es defender la igualdad real entre todos los ciudadanos y garantizar que vivir en un pueblo no suponga tener menos derechos”, concluyó.