“No estamos cuestionando el trabajo de los empleados del Banco de Tierras, que deberían integrarse en la Consejería de Medio Rural, sino la continuidad de un organismo que no funciona y cuyos resultados no justifican los recursos que recibe”
2026.10.21 (Oviedo).- El secretario general y portavoz parlamentario de FORO Asturias en la Junta General, Adrián Pumares, reclamó hoy la supresión del Banco de Tierras del Principado ante los “decepcionantes resultados” que refleja su Memoria de Actividades correspondiente al ejercicio 2025. Durante su intervención en la Comisión de Medio Rural y Política Agraria, en la que han comparecido representantes de las organizaciones agrarias COAG-Asturias y URA, así como el consejero de Medio Rural y responsables del organismo, Pumares ha cuestionado la utilidad de mantener una estructura administrativa que, pese a ejecutar cerca de medio millón de euros durante el pasado año, únicamente consiguió formalizar dos arrendamientos y conceder cinco ayudas al relevo generacional.
El portavoz parlamentario de FORO Asturias ha considerado que los datos recogidos en la memoria ofrecen “motivos suficientes para abrir, de una vez por todas, un debate serio sobre el funcionamiento del Banco de Tierras, su utilidad y si realmente está cumpliendo los objetivos para los que fue creado”. En este sentido, ha advertido de que existe una importante diferencia entre lo que debería ser este organismo y los resultados que está ofreciendo.
Pumares ha recordado que “Asturias tiene un grave problema de relevo generacional y el Banco de Tierras debería servir precisamente para facilitar el acceso a la tierra y contribuir a resolverlo”. Sin embargo, ha calificado de “decepcionantes” los resultados del programa Arrendalia, destinado a promover el arrendamiento de fincas, que durante todo 2025 únicamente permitió formalizar dos contratos. “No estamos hablando de que no exista demanda. La propia memoria recoge 42 consultas de personas interesadas en acceder a tierras y parcelas identificadas cuyos propietarios no completaron los trámites necesarios para formalizar los arrendamientos”, ha explicado. Ante esta situación, Pumares ha cuestionado que “si el resultado de todo un año son únicamente dos arrendamientos, lo que debemos preguntarnos es qué está fallando y por qué no se adoptan medidas para corregirlo”.
Asimismo, el dirigente forista ha señalado que durante 2025 únicamente se concedieron cinco ayudas vinculadas al relevo generacional y no se incorporó ninguna finca nueva al Banco de Tierras. A su juicio, estos datos evidencian que “no estamos ante un problema puntual, sino ante un modelo que no consigue movilizar tierras en una dimensión acorde con las necesidades del Principado de Asturias”.
El portavoz parlamentario de FORO Asturias también ha puesto el foco en el coste de mantenimiento del organismo. Según ha detallado, el Banco de Tierras contó en 2025 con un presupuesto de aproximadamente 620.000 euros, de los que ejecutó cerca de medio millón, destinando más de 391.000 euros a gastos de personal.
Pumares ha querido dejar claro que “nadie cuestiona el trabajo que desempeñan los empleados del Banco de Tierras ni la importancia de conservar el patrimonio público”, y ha rechazado establecer una comparación simplista entre el presupuesto del organismo y los resultados de un único programa. No obstante, ha insistido en que “lo que no es asumible es mantener una estructura administrativa específica a la vista de los resultados que está ofreciendo”. En este sentido, ha criticado que los responsables del organismo acudan a la Junta General a justificar su existencia sin aportar, a su juicio, resultados suficientes que permitan defender su continuidad. “Los resultados son muy limitados y no justifican los recursos públicos que se destinan a mantener esta estructura”, ha señalado.
Finalmente, Pumares ha reiterado la posición que ya defendió el pasado año y ha reclamado suprimir el Banco de Tierras como organismo específico e integrar a sus trabajadores en la Consejería de Medio Rural y Política Agraria, manteniendo las funciones necesarias para la gestión y conservación del patrimonio público y el acceso a la tierra. “Estamos ante un organismo que no funciona, cuyos resultados son muy pobres y que no justifica los recursos que recibe”, ha concluido Pumares, quien ha criticado que se mantenga una estructura administrativa cuya principal justificación parece ser la continuidad de un puesto de gerencia, en lugar de ofrecer soluciones eficaces a los problemas de acceso a la tierra y relevo generacional que afronta el campo asturiano.