026.05.08 (Gijón).- La alcaldesa de Gijón y presidenta de FORO Asturias, Carmen Moriyón, ha presenciado este viernes el inicio de las obras de Tabacalera, una actuación que permitirá completar la rehabilitación del edificio histórico y comenzar de forma simultánea la construcción de los nuevos espacios vinculados al Museo Piñole y al edificio de servicios. “Hoy es un día muy importante para Gijón y estamos un poco emocionados”, afirmó Moriyón, recordando que el proceso se remonta a 2014, cuando se localizaron fondos municipales para apostar por la recuperación del edificio histórico, cuyas obras comenzaron en 2016 y finalizaron entre 2019 y 2020.

La alcaldesa defendió que aquellas decisiones permitieron evitar el deterioro irreversible de uno de los principales bienes patrimoniales de la ciudad. “Había que empezar como fuera en los años de crisis, en los peores años, pero apostar por este edificio y que no se viniera abajo”, señaló. Moriyón subrayó que Tabacalera será una infraestructura clave para el futuro cultural de Gijón. “Muchas veces decimos que las cosas suponen un antes y un después, pero esta infraestructura creo que lo es”, afirmó.
Una obra que avanza tras una carrera por etapas
El concejal de Infraestructuras Urbanas y Rurales, Gilberto Villoria, destacó que el inicio de los trabajos supone “un día emocionante” y un hito dentro de una actuación que definió como “una carrera por etapas”. Villoria explicó que esas etapas comenzaron en 2023, cuando, desde la Dirección General de Infraestructuras, se modificó el plan de usos para poder transformar Tabacalera en un centro de arte. Posteriormente, fue necesario adaptar el proyecto a ese nuevo plan de usos, licitar y adjudicar la obra, así como licitar y adjudicar la dirección facultativa. “Llegamos al día de hoy, en el que inician las obras. Es un hito importante que va a hacer realidad este sueño, que en poco más de tres años podremos disfrutar”, afirmó.
El concejal detalló que los trabajos comenzarán con dos equipos en paralelo: uno centrado en la adecuación del edificio histórico y otro en la obra nueva, correspondiente al Museo Piñole y al edificio de servicios. Además, explicó que la próxima semana se celebrarán reuniones técnicas entre los arquitectos municipales, la dirección de obra y los técnicos de la UTE para establecer el cronograma y el orden de los trabajos. Villoria señaló que en la parte nueva se comenzará por la excavación, mientras que en el edificio histórico se está perfilando el inicio de las actuaciones. Asimismo, confirmó que habrá seguimiento arqueológico constante en ambas zonas de obra.
Un centro de arte del siglo XXI
Por su parte, la concejala de Cultura, Museos e Industrias Creativas, Montserrat López Moro, destacó la importancia cultural del proyecto y la apuesta del Gobierno municipal por convertir Tabacalera en un equipamiento de referencia.
“Hoy es un día muy importante para nuestra ciudad”, afirmó, recordando que detrás de este proyecto hay años de trabajo, negociaciones y coordinación entre las áreas de Infraestructuras, Cultura y Urbanismo.
López Moro defendió que Tabacalera permitirá dar respuesta a los límites actuales de los equipamientos culturales municipales y situará a Gijón en una nueva dimensión cultural.
“Viene a ser un centro de arte del siglo XXI, un revulsivo no solo para nuestra ciudad, sino también para Asturias y para el norte”, señaló. En este sentido, afirmó que el proyecto contribuirá a convertir Gijón en “la gran ciudad cultural atlántica del siglo XXI”.
Un proyecto para proteger el patrimonio de Gijón
Moriyón rechazó las críticas de la oposición que califican la actuación como un proyecto faraónico y defendió que Tabacalera responde a una obligación con el patrimonio y con la historia de la ciudad.
“No es un proyecto faraónico para nada”, afirmó. “Este edificio es patrimonio de todos los gijoneses y no podía venirse abajo”.
La alcaldesa recordó que la idea de convertir Tabacalera en un centro de arte ya estaba prediseñada desde el concurso internacional de ideas de 2009 y que el proyecto permitirá albergar las colecciones municipales, exposiciones temporales y fondos a los que Gijón no podría acceder sin un equipamiento de estas características.
Moriyón señaló además que uno de los edificios estará destinado al Museo Piñole y defendió que el Gobierno municipal ha seguido “una hoja de ruta muy clara”. “Esto no es ningún invento. Es lo que debemos a Gijón en la conservación de nuestras raíces y de nuestro patrimonio”, afirmó.
En este sentido, advirtió de que permitir que Tabacalera se viniera abajo habría sido “una catástrofe”, recordando el estado en el que se encontraba el edificio entre 2012 y 2014. “No podíamos consentir que el edificio más importante desde el punto de vista patrimonial, que cuenta toda nuestra historia, se viniera abajo”, concluyó.