2026.04.09 (Gijón).- El Ayuntamiento de Gijón ha exigido el cese inmediato de Nieves Roqueñí como presidenta de la Autoridad Portuaria tras conocer el informe elaborado por la Inspección General de Servicios sobre el accidente de Cerredo.
El portavoz del Gobierno municipal y presidente de FORO Gijón ha trasladado la “enorme preocupación” del gobierno local ante la información que se desprende de dicho informe, en especial por la implicación de quien actualmente preside una institución clave para la ciudad como es el Puerto de El Musel.
El informe técnico, según ha señalado, evidencia “la absoluta incompetencia” de Roqueñí, así como una “irresponsabilidad” en materia minera que, tratándose de un ámbito en el que se la considera experta, “se acerca peligrosamente a una gestión que cuesta vidas”. El portavoz ha recordado que Roqueñí fue responsable política durante el periodo en el que se produjo el desmantelamiento del Servicio de Seguridad Minera, un órgano clave para prevenir accidentes, lo que permitió —según ha indicado— “hacer y deshacer a su antojo” desde la Consejería y la Dirección General de Minas.
Asimismo, ha repasado su trayectoria al frente de distintas responsabilidades públicas, marcada por episodios como la gestión de una planta de Cogersa sin seguro tras un incendio o la existencia de vínculos familiares con actividades económicas relacionadas con su ámbito de gestión. El Gobierno municipal ha señalado también al presidente del Principado, Adrián Barbón, como responsable político de esta situación. “Aún no le hemos escuchado pedir perdón ni comparecer. Debe hacerlo y someter a su Gobierno a una cuestión de confianza”, ha afirmado el portavoz.
Desde el Ayuntamiento se ha vinculado además esta situación con Gijón, al considerar que el nombramiento de Roqueñí al frente de la Autoridad Portuaria respondió a una decisión política. En este sentido, el portavoz ha criticado su gestión, señalando que desde su llegada “solo se le conoce una función: entorpecer y paralizar proyectos estratégicos para la ciudad”. En concreto, ha citado el proyecto Naval Azul, donde —según ha indicado— se intentó perjudicar los intereses municipales, algo que “la determinación de la alcaldesa y el trabajo de los técnicos municipales permitieron evitar”.
El Ayuntamiento de Gijón ha reiterado que resulta “inadmisible” que Roqueñí continúe al frente de una institución clave para el futuro industrial de la ciudad y ha insistido en la necesidad de su cese inmediato.