La alcaldesa de Gijón y presidenta de Foro Asturias, Carmen Moriyón, inauguró este viernes la 69 edición de la Feria Internacional de Muestras de Asturias (FIDMA). Moriyón aprovechó su intervención para reclamar el cumplimiento de las infraestructuras estratégicas pendientes en Asturias, a las que atribuyó buena parte del freno al desarrollo de la comunidad autónoma.
«Un problema de tiempo, no de cimientos»
La regidora gijonesa defendió que Asturias «dispone de talento, conocimiento, empresas competitivas, industria y universidades» y descartó que existan carencias estructurales de fondo. «La cuestión no es si Asturias puede. La cuestión es si somos capaces de transformar todo ese potencial en progreso con la rapidez que exige el tiempo que vivimos», afirmó. Moriyón resumió así su diagnóstico: «Asturias no tiene un problema de cimientos. Asturias tiene, sobre todo, un problema de tiempo», el que transcurre entre las decisiones y su cumplimiento y el que tarda una infraestructura estratégica en dejar de ser una promesa para convertirse en una realidad.
Crítica directa a los tiempos del Gobierno central
La alcaldesa lanzó un dardo explícito al Ejecutivo central, con la ministra Saiz presente en la sala. «Gijón, por cierto, tiene muy pocas lecciones que aprender sobre tiempos de según qué ministerios», señaló, en alusión a los retrasos que la ciudad reprocha a distintos departamentos del Gobierno de España. La regidora recordó que las decisiones que se demoran tienen un coste que no se recupera: «el tiempo que una sociedad hace perder a una generación no vuelve jamás».
Moriyón vinculó la reivindicación de las infraestructuras con la igualdad de oportunidades y la credibilidad institucional. «Asturias no reclama privilegios; reclama poder competir en igualdad de condiciones y cumplir el calendario que merece una comunidad», defendió, antes de dirigirse directamente a la ministra: «esa reivindicación, señora ministra, debe ser escuchada». La alcaldesa añadió que la lealtad institucional «nunca debe confundirse con el silencio cuando están en juego los intereses de Asturias» y reclamó el derecho a «cooperar, dialogar y exigir con serenidad».
Moriyón cerró su intervención con un compromiso de gestión: «desde Gijón seguiremos trabajando con serenidad, exigencia y esperanza» para que los jóvenes asturianos tengan «tantas oportunidades que puedan elegir libremente» quedarse en su tierra. Antes de concluir, trasladó su reconocimiento institucional a los fundadores de la Feria, con mención especial a Luis Adaro, y deseó a expositores y visitantes «una magnífica edición» de la FIDMA.
