Jesús Martínez Salvador destaca que, tras más de 20 reuniones con colectivos, «se ha conseguido enriquecer el documento»
La alcaldesa de Gijón y presidenta de FORO Asturias, Carmen Moriyón, y el concejal de Urbanismo y presidente de FORO Gijón, Jesús Martínez Salvador, presentaron este lunes el Plan Especial de Naval Azul, que la Junta de Gobierno Local aprobará inicialmente mañana. Moriyón subrayó que lo que se comunica «es la culminación de la tramitación administrativa, con todas las reuniones que hubo con todos los colectivos interesados».
Terrenos comprados con el apoyo de todos los grupos, salvo el PSOE
Moriyón recordó que en 2023 Naval Azul era solo «una idea de que habría que recuperar los terrenos de Naval Gijón para el barrio de El Natahoyo», unos terrenos «que ni siquiera eran propiedad del Ayuntamiento». La alcaldesa explicó que «siempre dijimos que el objetivo era que el Ayuntamiento fuera el propietario mayoritario para poder impulsar el desarrollo del ámbito, y lo conseguimos».
Según la regidora, no fue un camino sin dificultades. Hubo un momento crítico en el que el PSOE de Gijón «intentó meternos en la rueda de un hámster donde estuviéramos hasta que se acabara el mandato dando vueltas sobre si debíamos pagar o no los terrenos a la autoridad portuaria. Afortunadamente pudimos salir de aquella rueda del hámster y avanzar», señaló Moriyón, que precisó que se hizo «con el apoyo de todos los grupos políticos, menos el Partido Socialista Obrero Español».
Un polo de economía azul que «es parte del barrio»
«Yo no diría el Gijón del futuro. Este es el Gijón del presente. El Gijón que se está transformando ahora», afirmó la alcaldesa, que se mostró orgullosa de que esa transformación «se plasme en la zona oeste de Gijón, a la que realmente sí se le debía mucho».
Moriyón recordó que hace 25 años se inició «un modelo de éxito como fue el Parque Científico Tecnológico en la zona este» y que «quiso el destino que coincidiera 25 años después la ampliación de ese parque con que por fin se pueda iniciar un polo de economía azul, que genera riqueza, que genera valor». La alcaldesa explicó que este polo tendrá «los estándares del siglo XXI»: «No se constituye un parque científico vallado, cerrado, que vuelva a aislar al barrio de El Natahoyo, sino que es parte del barrio». Esa idea, dijo, «hoy es una realidad y es el núcleo de la transformación que está sufriendo Gijón en este momento». Y añadió que hace «muchos años, por supuesto más de 25», que no hay «una transformación de este calado».
Más de 20 reuniones para «el máximo consenso posible»
Por su parte, Jesús Martínez Salvador explicó que, para llegar hasta aquí, se ha intentado «alcanzar el máximo consenso posible». El concejal de Urbanismo detalló que se han celebrado «más de 20 reuniones», entre ellas la mesa de trabajo de Naval Azul del 20 de abril y la de la cátedra Gijón Azul, además de encuentros individuales con cada una de las entidades interesadas.
El portavoz del gobierno municipal señaló que hubo «una tónica común en casi todas las aportaciones»: preocupaba «mucho la permeabilidad del barrio de El Natahoyo con el parque empresarial» y la conservación de los bienes catalogados, de modo que en ellos «se cuente la historia industrial del barrio». Martínez Salvador afirmó que «eso es algo que evidentemente se ha recogido» y que las entidades reclamaron además un vial amable, que tendrá «un recorrido muy orgánico» con «muchas zonas verdes», senda peatonal y carril bici. «De todas esas reuniones se ha conseguido enriquecer el documento», defendió.
El edil se sumó al agradecimiento de la alcaldesa a los equipos de la concejalía, que «han hecho un trabajo realmente ímprobo y de una calidad técnica incuestionable». Moriyón recordó que en campaña dijo que «una ciudad sería lo que su planeamiento urbanístico quisiera» y que lo sería «tan rápido como la agilidad en la tramitación administrativa y urbanística lo permitiera. La decisión política fue esta y gracias a los equipos técnicos de Urbanismo tenemos esta realidad», concluyó.
Se conservan los elementos industriales, salvo uno que será plaza pública
Martínez Salvador explicó que la ficha urbanística de Naval no concretaba el nivel de protección de los elementos de los antiguos astilleros y lo dejaba a la concreción del plan especial.
El concejal señaló que, de todos los elementos industriales que se conservan de los antiguos astilleros, solo uno dejará paso a una plaza pública: «el resto se van a mantener». «Algunos tienen protección parcial, otros protección total, cada uno es diferente», indicó. El conjunto contará con «un itinerario peatonal a nivel horizontal que va a permitir comunicarlo todo» y con espacios de plaza pública, y el plan incluye una recreación de la recuperación de las naves y del antiguo horno.
Dos ordenanzas y un mínimo del 80 % para economía azul
El plan crea dos ordenanzas zonales que, explicó Martínez Salvador, «van a definir los usos y la intensidad de esos usos en las diferentes parcelas que se generen».
El concejal recordó que el uso predominante del ámbito es el científico tecnológico y de economía azul, que «tiene que ocupar como mínimo el 80 % de la edificabilidad lucrativa». El plan fija una parcela mínima de 1.500 metros, pero no concreta el tamaño exacto de cada parcela. «Cuanto más cercano sea el periodo en el que se comercialicen las parcelas, más podremos adaptarnos a lo que el mercado demande», explicó.
El portavoz añadió que la intensidad de usos «tiene que respetarse en cada una de las parcelas», por lo que «no se va a generar un único edificio que aglutine todos los usos compatibles y complementarios». Esto, dijo, garantiza «continuidad en el barrio» y que sea un sitio «totalmente visitado y de uso diario por los vecinos del entorno».
Información pública de un mes y aprobación definitiva en el Pleno
Tras la aprobación inicial, el documento se someterá a información pública durante un mes. «A lo largo de esos 30 días, todos los que quieran participar podrán tener acceso al expediente completo, presentar las alegaciones que estimen pertinentes», explicó Martínez Salvador, y a la vez se recabarán los informes sectoriales de Confederación, Patrimonio Cultural, Costas y Aviación Civil.
Después, el equipo redactor dispondrá de un mes para el informe de alegaciones y de otro mes para entregar el documento de aprobación definitiva, que la Junta de Gobierno volverá a adoptar. El expediente pasará entonces a la CUOTA (Comisión de Urbanismo y Ordenación del Territorio de Asturias), que tendrá dos meses para emitir su informe preceptivo y no vinculante. La aprobación definitiva corresponde al Pleno, «porque el plan especial lo desarrolla el plan general». Después se tramitarán el proyecto de reparcelación y el de urbanización, para disponer de parcelas urbanizadas «directamente comercializables», como en La Pecuaria.
Moriyón señaló que el objetivo es que la aprobación definitiva llegue «dentro de este mandato», aunque advirtió de que ahora se entra «en un periodo de alegaciones, de informes sectoriales que dependen de otras administraciones, que no es el Ayuntamiento». Martínez Salvador valoró el proyecto «muy positivamente» y afirmó que con este trámite «damos un paso más» en un proyecto «tan importante para Gijón», que «pone el foco en la zona oeste y que el plan general dibujó».
Una transformación con fondos exclusivamente municipales
La alcaldesa insistió en que esta transformación «se está haciendo con fondos municipales, únicamente con el dinero de los impuestos de todos los gijoneses. Hasta el momento no hubo fondos europeos, no hay ayudas de otras administraciones, todo esto es de la mano del Ayuntamiento», afirmó.
«Esto viene a corroborar que cuando depende del Ayuntamiento, Gijón avanza y cuando depende de otras administraciones, Gijón espera», sostuvo Moriyón, que añadió: «Yo lo lamento mucho porque me gustaría, cómo no, que no fuera así, pero hoy es la realidad que tenemos».