El Pleno del Ayuntamiento de Gijón aprobó este viernes la modificación de las ordenanzas fiscales y precios públicos para 2027, el cuarto proyecto y el último del mandato. La concejala de Hacienda, María Mitre, subrayó que llega “con la misma decisión de fondo que los tres anteriores: la congelación general de los impuestos municipales”. “Cuatro ejercicios, cuatro proyectos, una misma palabra cumplida. En política fiscal, eso tiene un nombre: estabilidad”, afirmó.
El proyecto modifica quince ordenanzas, tasas y precios públicos, y va acompañado de la nueva tasa por las pruebas de contraste de alcohol y drogas. Mitre defendió que “la ciudadanía y las empresas de Gijón saben desde 2023 qué van a pagar al Ayuntamiento, y saben que no va a cambiar cada otoño según las necesidades de quien gobierne”.
«Congelar no significa ingresar menos»
La edil explicó que el Ayuntamiento ingresa hoy más que hace cuatro años porque “gestionamos mejor”, con un nuevo convenio con el Ente Tributario que rebaja lo que cuesta cobrar y un IBI y un IAE que recaudan más sin haber tocado sus tipos, y porque “el Estado recauda como nunca”: la Agencia Tributaria ingresó en 2025 más de 325.000 millones de euros, un 10,4 % más que el año anterior. “La pregunta pertinente no es cuánto ingresa cada Administración, sino qué hace cada una con lo que ingresa”, señaló Mitre.
Mayor inversión de su historia y menos deuda
El Ayuntamiento ha licitado en este mandato 151 millones de euros, 63 más que en todo el mandato anterior, y el Presupuesto de 2026 recoge “la mayor inversión de su historia” en inversiones reales, más de 34,5 millones de euros. Todo ello reduciendo la deuda, de 97 millones a 1 de enero de 2025 a menos de 81 millones a 1 de enero de 2026. “Con menos deuda pagamos menos intereses, y con lo que no pagamos en intereses se invierte”, explicó la concejala, que citó como ejemplos el Parque Científico y Tecnológico con la Universidad Europea, Naval Azul y el Centro de Arte Tabacalera.
“Con lo que depende del Ayuntamiento, Gijón avanza”
Mitre contrapuso esos proyectos con los que dependen de otras administraciones, como la GJ-10, paralizada desde 2021, el Plan de Vías y el derribo del viaducto de Carlos Marx, “pendientes de que Adif cumpla lo comprometido”, o la actualización del módulo de vivienda protegida, que impide desarrollar la primera fase del Plan Llave. “Con lo que depende del Ayuntamiento, Gijón avanza. Con lo que depende de otras Administraciones, Gijón espera. Unas ejecutan; otras esperan, retrasan, dilatan y paralizan. Y todas cobramos impuestos”, sentenció.
Más ayuda a la vivienda protegida
Dentro de la congelación general, el proyecto eleva del 25 al 50 % la bonificación del ICIO para la vivienda protegida de nueva construcción, “el máximo que permite la ley”, tanto para alquiler como para venta. “En un momento de escasez de vivienda asequible, es importante que la ciudadanía sepa que está entre nuestras prioridades”, afirmó Mitre. La nueva tasa por las pruebas de contraste se aplicará solo a quien dé positivo en una segunda prueba: “Quien causa ese coste lo asume”.
“Ustedes consiguieron titulares. Nosotros terminamos las obras”
En el turno de cierre, Mitre explicó por qué el Gobierno no aceptó ninguna enmienda. A la del PSOE de limitar la bonificación del ICIO a la vivienda en alquiler respondió que “tendrá que explicar el Grupo Socialista por qué una familia joven que quiere comprar su primera vivienda protegida en Gijón merece menos apoyo que otra que la alquila”.
Sobre quienes dicen que el Gobierno es “un mero tramitador” de los fondos europeos, recordó los problemas que, según explicó, heredó el Ayuntamiento. “Tramitar, sí; y también corregir, renegociar, rehacer y terminar. De los 34 proyectos aprobados, 33 están ya finalizados y justificados, y este Ayuntamiento ha puesto más de 25 millones de euros de recursos municipales para que ninguno de los viables se perdiera. Ustedes consiguieron titulares. Nosotros terminamos las obras”, afirmó. Y sobre la devolución de cuatro millones y medio de las reservas de EMULSA y EMA al Ayuntamiento, que el PSOE calificó de “asalto”, zanjó: “Eso no es un asalto. Es gestión”.
La concejala cerró asegurando que estas ordenanzas “resumen lo que ha sido este mandato: estabilidad, congelación de impuestos y ejecución”. “Cuatro proyectos, cuatro congelaciones responsables, y una ciudad con obras en cada distrito. Esa es la diferencia entre gobernar para recaudar y gobernar para ejecutar”, concluyó.